miércoles, 14 de mayo de 2014

Psicomagia Aplicada Ante Conflictos En La Pareja: [3. Lucha Por La Satisfacción]

Ella y él creen que si no hay fusión, no hay amor: «Quiero que los dos nos convirtamos en un solo ser». Sus madres no los han amamantado el tiempo suficiente. Se han quedado con el deseo de que les dejen chupar leche hasta saciarse. Son seudo-adultos que buscan ser mantenidos material y emocionalmente. «Hazte cargo de mí. Evítame los dolores y los sufrimientos. Ocúpate de mi salud y de mi comodidad.» En verdad no desean formar pareja con una mujer o un hombre, sino con una madre o un padre. No tarda en aparecer otro bebé frustrado que desea encubrir su debilidad haciéndose pasar por un adulto realizado. «No tengo necesidad de mamar, para demostrarlo voy a sacrificarme por ti, me convertiré en tu madre-padre ideal. Te daré todo cuanto quieras, pero con la condición de que no crezcas. Te protegeré y cuidaré, mas en el momento en que te hagas adulto/a, caeré en una profunda depresión porque habré perdido mi función. Me siento existir sólo si me ocupo de ti. No cambies.» Estalla el conflicto cuando quien tenía el rol de niño/a comienza a ejercer el rol de madre-padre. El otro, destronado, se debilita, enferma, padece un accidente grave o se arruina. A medida que uno crece, el otro empequeñece.
Estas personas son un pozo sin fondo, sus peticiones no tienen fin. Y pidiendo cada vez más muestran al otro que no es capaz de darles satisfacción. El cual, no pudiendo hacerlo, sufre: en el fondo no busca que lo amen sino que le agradezcan. Pero el que pide sin cesar, como no logra estar satisfecho, nunca agradece. Si los consultantes están en este caso, les aconsejo el siguiente acto:
Lunes: durante todo el día ella tendrá vendado el ojo derecho, un tapón en el oído derecho, el brazo derecho inmovilizado y la pierna derecha sólidamente atada a la pierna izquierda de su pareja. El tendrá vendado el ojo izquierdo, un tapón en el oído izquierdo, el brazo izquierdo inmovilizado y la pierna izquierda sólidamente atada a la pierna derecha de su pareja. De esta manera tendrán que arreglárselas para lavarse, cocinar, comer, hacer sus necesidades y trabajos. Dormirán así atados.
Martes: siempre con el mismo ojo y la misma oreja tapados, ella sólo podrá ir de un sitio a otro, en casa o en la calle, montada en la espalda de él. Por la noche harán el amor, él sobre ella. Ella permanecerá inmóvil, como si estuviera muerta.
Miércoles: siempre con el mismo ojo y la misma oreja tapados, él solo podrá ir de un sitio a otro, en casa o en la calle, montado en la espalda de ella. Por la noche harán el amor, ella sobre él. El permanecerá inmóvil, como si estuviera muerto.
Jueves: tomarán juntos tres baños. El primero a las seis de la mañana, el segundo a las seis de la tarde y el último a las doce de la noche. Repetirán esto mismo las tres veces: de pie en la bañera, se verterán en la cabeza cinco litros de leche uno al otro. Meterán en un saco las 30 botellas vacías y antes de que amanezca, vestidos de bebé, irán a enterrarlas fuera de la ciudad, plantando sobre ellas 30 lirios.
Viernes: durante todo el día no se hablarán. Compartirán el tiempo y las comidas en silencio. Al llegar la noche, se desvestirán y se acariciarán. Tendidos de costado en la cama, él la penetrará. Así, íntimamente unidos, no se moverán. Juntando sus voces recitarán el siguiente texto, que habrán aprendido de memoria: «Acepto lo que eres. Tus palabras son mis palabras, tu amor es mi amor, tu deseo es mi deseo, tu vida es mi vida. Si tú no estás en mí, soy una piedra que camina. Todo lo mío es un río que se desliza hacia tu infinito mar. Desde que nací te estuve buscando, eras el futuro que dormía en las profundidades de mi espíritu. Ahora al encontrarte, me he encontrado a mí mismo/a. Sé que cuando pienso, tú me piensas; cuando siento eres tú el sentimiento; cuando deseo es porque tú deseas. Sólo vivo, cuando en mí tú vives».
Sábado: invitarán a familiares y amistades a que los acompañen a celebrar su casamiento (o su nuevo casamiento si ya están casados) y los recibirán, unidos por las muñecas con un par de esposas, completamente desnudos, comportándose con naturalidad, como si estuvieran vestidos. Será una ceremonia íntima, donde una persona elegida por ambos de común acuerdo, les leerá y hará firmar un contrato de matrimonio con una gota de sangre extraída de sus dedos anulares.
[El contrato es el mismo que figura más adelante, al final del apartado 4.]


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Alejandro Jodorowsky en “Manual de Psicomagia”.
Imagen: Keri Rutabaga
Montaje de Imagen: Manny Jaef

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