lunes, 5 de mayo de 2014

Psicomagia Aplicada Para Liberarnos De Nuestros Deseos Incestuosos

Un adulto consciente es capaz de separar los cuatro lenguajes que lo comunican con el mundo: el intelectual (con sus palabras e ideas), el emocional (con sus sentimientos), el sexual (con sus deseos) y el corporal (con sus acciones). Sabe no mezclar el amor por sus familiares con el deseo sexual ni deja que este lo desvíe de sus compromisos sociales. Un niño es distinto, se comporta como un todo, donde gestos, pensamientos, sentimientos y deseos actúan en un solo bloque, sin obedecer a limites morales. Sus impulsos son emocionales al mismo tiempo que sexuales.
Si los padres, no comprendiendo esto, rechazan ciertos actos de sus hijos por considerarlos perversos, como por ejemplo que acaricie el pene de su padre, o gratifique su propio sexo frotándose contra su madre, o que una niña le diga a su padre que quiere ser su novia y tener un hijo de el, etc., conferirán culpabilidad a esos gestos naturales, reprimiendo el impulso. Este impulso (que en la infancia es sano y necesario), por no satisfecho, persistirá en el adulto, convirtiéndose en una obsesión incestuosa.
Conozco el caso de una pequeñuela que, cuando su padre salio desnudo del baño y ella le miro con fascinación el sexo, su madre le dio una fuerte bofetada, creándole, ya adulta, problemas para establecer una pareja.
A las personas así reprimidas, ningún amante las puede satisfacer. El deseo de hacer el amor con la madre o el padre se les revela en sueños, o en equivocaciones verbales (en lugar de llamar por su nombre a sus consortes, lo llaman con el nombre de su padre o de su madre); buscan personas mayores, de preferencia dominantes; o casadas y con hijos. Muchas veces se unen con quienes tienen el mismo nombre que sus padres; o tienen parejas que siempre son inferiores a sus progenitores; la suegra cocina mejor, tiene mejor gusto y elegancia; o el suegro es más poderoso, mas inteligente, mas amoroso...
Para salir de esta opresiva situación, recomiendo no luchar contra el deseo de incesto, sino reconocerlo y realizarlo metafóricamente:
Se debe tomar prestado un traje (sin que la madre o el padre se den cuenta) y, si es posible, ropa interior que preferentemente ellos hayan usado y este aun sin lavar. Desnudo/desnuda, haga el amor con su amante vestido con el traje y la ropa interior de su madre/padre. En el momento del orgasmo (real o fingido), exclame no el nombre de su pareja sino el de su madre/padre. Realizado el coito, lave la ropa y envíela envuelta como un regalo anónimo a su madre/padre, añadiendo una caja de bombones (para la madre) o una caja de cigarros (para el padre).
Esto mismo puede hacerse si es un deseo que se presenta entre hermanos. Si el consultante es homosexual, le aconsejo que vista a un amante con ropas de su padre. En el momento del orgasmo debe gritar lo más fuerte que pueda el nombre de su progenitor.


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Alejandro Jodorowsky en “Manual de Psicomagia”.
Montaje de Imagen: Manny Jaef

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