domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Cómo Explicar El Gran Retorno De Los Antepasados Con La Psicoterapia?


Freud no ignoraba su importancia: ninguno de nosotros está únicamente determinado por el triángulo papá-mamá-bebé, sino por una cascada de influencias que llegan de todo nuestro árbol genealógico. Sin embargo, el fundador del psicoanálisis ya tenía suficiente trabajo con el complejo de Edipo y, según dicen algunos, aparcó conscientemente el estudio de los antepasados. Hoy son cada vez más los profesionales de la salud que reconocen la dimensión transgenealógica. Y, de repente, este reconocimiento se ha convertido en un movimiento. Bajo el lema «estés donde estés tu familia siempre está contigo: acéptala y bendícela y libérate de ella», la psicogenealogía emerge en muchas prácticas y escuelas.

¿Cuáles son los distintos investigadores que trabajan sobre el tema?

Anne Ancelin Shützenberger, que se encontró sobre la pista transgeneracional mientras investigaba extrañas enfermedades que se repetían de generación en generación.

Alejandro Jodorowsky, uno de los primeros en redescubrir la importancia del árbol genealógico.

Bert Hellinger, que reconoce haberse visto influido por la cultura zulú cuando descubrió las Constelaciones Familiares.

Didier Dumas, que abre el enfoque transgeneracional a la Biblia y a dimensiones no occidentales (taoísmo, chamanismo, etc.)

Chantal Rialland, que afirma que cada uno puede influir en su destino.

Serge Tisseron, que centra su atención en los secretos de familia que llegan a ser patológicos.

Vincent de Gaulejac, que demuestra cómo los árboles genealógicos se reagrupan en grandes familias sociales.

La psicogenealogía fue creada en Francia en la Universidad de Nice por Anne Ancelin Shützenberger quien desarrolló este concepto en su libro ¡Ay mis ancestros!.
La psicogenealogía clínica es a la vez un arte y una ciencia. A través de este trabajo, se aborda los secretos de familia, los “no dichos”, el “síndrome de aniversario”, las repeticiones familiares agradables o trágicas, las “lealtades invisibles”, las alianzas, rupturas, desarraigos y transmisiones familiares.
La transmisión familiar es muchas veces consciente, clara y hablada.
Esto son los lazos intergeneracionales. Muchas otras veces, es involuntario, inconsciente, transversal, escondido, callado, deformado y ligado a un secreto, al “no dicho”. Estos son los lazos no elaborados transgeneracionales.

La familia elije muchas veces guardar un secreto sobre algún evento trágico o difícil, diciendo “Es para tu bien”. El secreto que se instala en la primera generación es ignorado por la segunda, pero lo hace sentir muchas veces mal. Este secreto se escapa, se esconde en una “cripta” y aparece como un “fantasma”, o como obsesiones, búsquedas, sufrimientos, pesadillas, enfermedades graves, accidentes de aniversario etc. El secreto se manifiesta indirectamente en la tercera generación y a veces durante más de un siglo, en lazos transgeneracionales.

Publicado por María Guadalupe Buttera
Imagen: Leche Cósmica by Ida Mastromarino - óleo sobre lienzo, 40x40 cm. Pintura inspirada en la lectura/meditación del libro “Metagenealogía” de Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa.

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