viernes, 27 de diciembre de 2013

SORDERA

Si es cierto que los oídos son para escuchar tanto lo que nos gusta como lo que nos disgusta, podemos preguntarnos: ¿Nuestra sordera nos protege de mensajes abusivos? ¿Qué es lo que no deseamos escuchar?

- Hay diferentes tipos de sordera: 
¿Tengo sordera psicológica? No escucho las cosas que no he podido experimentar. 
¿Mi sordera es selectiva? Es decir, afecta sólo a uno de mis oídos. No soy capaz de prestar atención a los mensajes que me llegan por vía materna (oído izquierdo) o a través del linaje paterno (oído derecho). 
¿Sordera congénita en posteriores generaciones? Los nuevos frutos del árbol nacen programados para no oír. Es posible que haya un secreto a proteger en el árbol genealógico. 
¿Soy duro de oídos? Tal vez muestre mi inflexibilidad e intolerancia. No deseo escuchar ninguna recriminación. En positivo, la sordera presenta la oportunidad de establecer un diálogo interior cuando falta el exterior.
Si el oído es un receptor de ciertos mensajes que nos llegan del mundo exterior, la sordera es el corte de comunicación con el mismo.
- ¿Qué podemos deducir cuando una familia tiene problemas “hereditarios” de oído? 
Cuando un árbol genealógico produce generaciones seguidas de sordos, habría que investigar sobre sus secretos, ¿qué mensaje no es conveniente que sea escuchado? O bien sobre el deseo de separación de un mundo que considera peligroso, ¿por qué ese árbol desea aislar a sus frutos del medio? 
La sordera a un secreto de familia desemboca en una mudez que lo mantendrá bien custodiado de los oídos de la siguiente generación.
- ¿Y cuando la sordera afecta a uno solo de los oídos?
Si la sordera está situada sólo en el oído izquierdo nuestro problema estará conectado con el linaje femenino de nuestra familia, con algo que no queremos escuchar. Los problemas con el oído derecho se asocian al linaje masculino.
- ¿Qué simboliza el quedarse sordo a consecuencia de un accidente o una enfermedad, o por la misma edad?
La sordera siempre produce aislamiento, para defenderse de mensajes que representan abusos. Puede pasar que un anciano empiece a recibir mensajes de rechazo o un niño se sienta agredido por las discusiones incansables de sus padres. En cualquier caso siempre debemos preguntarnos: ¿qué es lo que no quiero escuchar?
Cuando se trata de cierta “dureza de oídos”, una pérdida de capacidad auditiva en los dos oídos, el problema puede estar conectado con cierta inflexibilidad e intolerancia por nuestra parte. Nos negamos a escuchar cualquier tipo de recriminación. Nos sentimos superiores y creemos que lo hacemos todo mejor que los demás. Es evidente que esta actitud puede aislarnos del resto del mundo.

Extraído de “Metagenealogía”, Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa.

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“La escucha debe receptiva, pero la mirada debe ser activa.
El principal defecto de la escucha es la sordera, no escucharse más que a sí mismo.
El principal defecto de la mirada es ser agresiva, lo que significa no saber ver″.
Alejandro Jodorowsky en “El pensamiento mágico 3″
“Un hombre no tiene oídos para lo que no le ha dado acceso la experiencia”.
Friedrich Nietzsche
“La mente humana oye lo que le han acostumbrado a oír”.
Juan Trigo, en “Tierra”


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