sábado, 13 de septiembre de 2014

500 Nubes-Poemas De @alejodorowsky Que Embellecen El Firmamento


Alejandro Jodorowsky: Mi acto de Psicomagia consiste en escribir 500 poemas, cada uno pudiendo caber en un tuit. Estoy cerca de lograrlo:

1
De esqueleto en esqueleto avanzo
empujando una perla que crece

2
Soy una meta buscando caminos
un fin que pregunta dónde nace
una respuesta esperando tu voz

3
Bajo mi caparazón 
sueño tragar horizontes

4
Aunque nunca alcance 
hacer real lo que no es 
mi premio es desearlo

5
Después de un viaje a través de mil abismos
recibir solo el aroma del puerto prometido

6
Como buitre sobre un mar de carne
busco el ojo vivo que vomita
al incesante río de mi alma

7
Indiferentes al derrumbe 
las rosas exhalan su perfume

8
Ebrio de soledad duermo en mi sombra
¿Acaso alguien me conoce más que yo?
El invisible canto del ruiseñor

9
Bajo las nubes inmóviles
el viento se lleva la ciudad

10
Surgida de la impermanencia
ante mis ojos que se esfuman
estatua de tiempo detenido

11
Van y vienen buscando un espejismo
Viven en sus pasos siendo el camino

12
Cambio en guía lo que no puedo tener
Vago perdido entre mares de cielos
Con mis heridas fabrico una puerta 

13
Padecer las estocadas del viento
con el cuerpo lleno de una eterna ausencia

14
Quebrando los detalles que me sobran
me lleva el remolino hacia mi centro
El placer de un océano sin orillas

15
En la corriente que no cesa
¿cómo poseer un terreno?

16 
Montado en un demonio me recorro
¿Qué hilo secreto hace collar mis islas?
Escucho el canto de una diosa ciega

17
Del encarnar sólo una leve marca 
Insistir para seguir existiendo

18 
Labrar dentro del caos un camino recto 
para recorrerlo como un pájaro ebrio
Entrar en tu templo cual un sapo que arde


19
Ladrón sagrado robas mis reflejos
Placer de nunca más saber quién soy


20
Sabor agridulce de un horizonte infinito
Nostalgia persistente de la flor futura
Nace el árbol del alma en mi último bolsillo


21
Vamos inventando la tragedia
como olas de un mar inexistente


22
Si antes de nacer somos memoria
la espera nunca debe terminar
Dios es amar lo que no llega


23
Existe el que me lee no existo yo
Infinitas formas de un solo pasar


24
El reflejo de tu brillo en la carencia
hace imaginarse estrellas mis opacos
Proclamaré mi mudez durante siglos  


25
En la cumbre se oculta tu mirada
Perdido en la sombra añoro esa luz


26
Se despegan de mi cuerpo las paredes
los trozos de mi cráneo son testigo
Abandono el calabozo de mis penas


27
Tan solo puedes poseer robando
si no quieres vivir en lo prestado


28
Monos de ventrílocuo dirigiendo el baile
Hombres ocultos en su cadáver futuro
Mares ahogándose en otros mares


29
Por vivir en las tinieblas
no me asusto de mi sombra


30
Sudando por eliminar conflictos de lo nunca
en una alfombra mágica para llegar al siempre
subo vértebra a vértebra entre dos imposibles


31 
Frente a la noche como un perro diurno
devoro el instante hasta sentir su miel


32
Preso dentro del cuerpo me desgarro
Tras zancadas las metas se me cierran
Queda la opción de ser sólo una piedra


33
Sentir arder al niño encerrado en nuestro pecho
hasta caer convertido en cenizas milenarias


34
Que el ojo sea ojo y la piedra sea piedra
Que el gesto corresponda a la conciencia
Que nadie olvide el milagro de su sombra


35 
¿Si esto no tiene fin cuál es su esencia?
Mis dientes muerden sin saber lo que son


36
Despavorido
entro en lo oscuro
siendo su esplendor


37
¡Busca tu puerta
muro sin sentido!


38
Mirada de ojo a ojo
surgida de la nada
El muro se hace puente


39
Puños cerrados
piensas que das


40
Presa en la arena  
pequeña gota
contienes un mar


41
Con los ojos clavados en el cielo y la piel en andrajos
dejo deslizarse el mundo por mis manos abiertas


42
Dentro de lo simple
lo complejo hierve
Piedad es crueldad


43
Final que nunca llegas,
conviertes mi vida en espera.


44
Nubes nada más que nubes.
Mudo se esfuma en el barro
un espejo muerto de luz.


45 
Van y vienen y van.
Sigo cavando mi fosa.


46
Formas fósiles,
llenas de una vida
que es solo memoria.


47
La aproximación es un pantano
de negaciones ocultando al sí.


48
Si no quieres no te atreves.
Si no te atreves no puedes.
Si no puedes hablas.


49
Escarbando sin llegar al fondo
adornas tus ilusiones.


50
Si la muerte circula por su carne,
sólo es mi cuerpo el que se aterra
mientras yo me disuelvo en el baile.


51
Mi meta es regresar
a lo que siempre he sido.


52
En la tierra el anhelo de las olas.
En el mar la nostalgia de las nubes.
En el cielo la envidia de las rocas.


53
En mi calavera
danzará la hiedra.


54
En la infinita vía
cada uno de tus pasos
es sólo un primer paso.


55
Preso en un fénix de vidrio
navego en mi propia sangre.


56
Dedos dentro de mis brazos,
una gran mano en mi traje,
otro dice lo que digo.


57
El alma debe enamorar al sapo,
preñarlo de un andrógino dorado.


58
Infinito
último
segundo.


59
La flor del loto aprecia el hedor
del pantano donde se extiende.


60
Río abajo con los pies hacia el olvido,
voy navegando sin buscar un puerto.
¿Qué más da ser sombra o árbol?


61
Canto final del abismo sin fondo,
en lo inefable se disuelve el cisne.


62
Regreso de las extensiones vanas,
de la entraña agujereada a balazos .
Ave que cae de un cielo quebrado.


63
Dar raíces al corazón que huye lejos,
dar alas al que se hunde en la cuna.


64
Un solo camino es mil caminos.
Que mis piernas vayan donde quieran,
ausente me dejaré llevar.


65
Comer pan sobre un suelo que se esfuma
es crear una isla en el centro del tiempo.


66
Sin que la herida llame acude la sangre.
A todo lo que vive llena tu nombre.
De mí sólo dice presente la ausencia.


67
Se desliza mi sombra por la tierra
sin poder dejar una sola huella.


68
Toda luz es un incendio,
toda sombra un precipicio,
no progreso me desando.


69
Como un dios ciego recibo en los dedos
los temblores de tu cuerpo celestial.


70
Apareciste de golpe frente a mí.  
De golpe se esfumó sin dejar huella
la herida que atravesaba mi pecho.


71
No has venido ni te estás yendo,
caricia de lo que por siempre es.


72
¿Quién conoce las venas que me gestan?
Torrente de caminos alargándose
hasta convertirse en suspiros.


73
Un héroe no regresa al vientre oscuro,
al aire y no a la tierra da su vida.


74
Quebranta el muro de los sueños,
escucha el canto de tu cuerpo ,
doma la fiera del espejo.


75
Sin la sed pierde sentido el agua,
con el deseo toma sentido la vida.


76
Fuera del tiempo
tiene mi sombra
un cuerpo de luz.


77
Viene a llenar mi ataúd
una gran carcajada.


78
No sé decir lo que es,
tampoco puedo darlo.
Ya no tengo paredes.


79
Solo ventanas y puertas ningún muro,
llegada y despedida al mismo tiempo.


80
Cavando un pozo para encontrar a Dios
en veinte mil almas se parte mi alma.
Enjambre de moscas muriendo de sed.


81 
No hundas tus manos en el espejismo,
no atesores lo que te fue prestado.


82 
He logrado convertirme en forma,
un velo de máscaras sin cara.
La casa y la silla están vacías.


83
Toda una vida buscando aquello
que era tuyo desde que naciste.


84
Aunque vaya cayendo en el abismo,
me escudo bajo un velo de semillas.
Hago crecer un mundo que no es mío.


85
Palabras cosas aproximaciones,
al cuerpo que acaricio lo imagino.


86
En el centro de lo informe yacen los latidos
de la aureola que mendiga el alma santa.
Corona de luz en un cuerpo degollado.


87
Se nutre de mis restos
aquello que me aplasta.


88
Canto de los frutos en el corazón de la semilla
Eternidad de la ola que se disuelve en la playa
Esplendor de lo invisible en la paz de tu carne


89
No sé nadar en el mar de las voces,
en el silencio infinito no me ahogo.


90
Entro en el sueño sin sueños del morir,
pirámide truncada de su ojo ilusorio.
Vuelve a ser el mundo una isla vacía.


91
Destruye el fondo de la barca,
que en ella penetre todo el mar.


92
Entre el sueño de la carne
y el deslizar de los montes,
hundo una mano en la tierra.


93
Fragancia es el silencio del profeta,
en sus labios se posan mariposas.


94
Cima de oro que une los costados
de una pirámide color sangre,
mi mente busca su voz eterna.


95
No son míos el paso ni el sollozo
que gota a gota me perfora el aura.


96
Como arena te deslizas por mis dedos,
paciente bajo tu piel reina la muerte,
me sumerjo en el océano que no eres.


97
El vino del milagro ya no es agua,
cesa de copiar lo que eras antes.


98
Llevada por un río que fluye hacia sí mismo,
cabeza cortada sin cuerpo que la añore.
¿Cuántos caminos tragar para echar alas?


99
Nombre ignoto del origen,
música de ecos sin causa.


100
Si en la gavia del recuerdo me resecas
y tu olvido me disuelve el esqueleto,
arrullo tus pasos convertido en tierra.


101
En el relámpago final
crece la flor de la conciencia.


102
Quiebra el mundo mis cáscaras del ojo,
pierdo la piel, los huesos, la escalera.
¿Por qué insiste un vacío que envejece?


103 
Deja escapar la presa,
hunde tu ancla en el cielo.


104
El terrible perfume de la fosa.
Los laberintos de la mente recta.
La distancia del sueño que nos sueña.


105 
También se lleva el tiempo
al viento que me lleva .


106
Ojo implacable que mira desde arriba,
algo más que yo me dicta el sufrimiento.
Debo olvidar para llegar al diamante.


107
No me pongo zapatos,
me pongo caminos.


108
Cada segundo del tiempo que se escurre
es un balazo en un mundo de cera.
¿Hacia dónde regresa mi canción?


109
Aunque la ventana ya no tenga vidrio,
con él choca la mosca sin poder salir.


110
Buceo en los crueles intramares
perdiendo la piel, la voz, el nombre.
Navío sin máscara de proa.


111
El lujo de lanzar flechas
hacia el ave que vuela más alto.


112
Como un latigazo feroz,
el encuentro con tus ojos
cambió el color de mi vida.


113
Termina la espera,
al ser lo que esperas.


114
De jaula mayor en jaula menor,
avanzo hacia el centro ignoto
en busca de una luz sin fin.


115
Los que murieron y los que nacerán,
desclavan mis pasos del presente.


116
Aunque el mundo clave su eje en nuestra mente,
hay en el fondo del alma una esfera que no gira.
Lo que hemos creído ser se desmorona.


117
Siembro mis palabras en tus palabras
para convertirlas en lo que busco.


118
Vagas rodando dentro de una piedra,
corazón preso en su jaula de fierro,
falso ciego sin lágrimas ni llaves.


119
Puede más quien puede menos
al recibir sin voluntad.


120
Prendido en la piel de los astros
viajo hacia el nacer de mi alma.
Lo que me sueña no se mueve.


121
Algunos que caen no se levantan más,
otros se alzan y comienzan a volar.


122
Anudados en un beso,
lo que es y lo que no es
crean el milagro.


123
Cuando estamos juntos,
se silencian los relojes.


124
Cada instante con su piadoso olvido,
sin llegar a ser memoria,
se disuelve en la fragancia del vacío.


125
Tocar lo impalpable y ver lo invisible,
ser sordo para escuchar solo tu voz.


126
Nardo del tacto florece en tus tinieblas,
el perfume de la noche es sin voluntad,
intenso placer disuelve nuestros muros.


127
Al llegar a la meta
sabré por qué corría.


128
Blandido por un sismo,
riendo a carcajadas,
libre de la eternidad.


129
Llega cada año nuevo
con su cola de ausencias.


130
Aunque verte es un regalo,
llevo en la garganta el dolor
de la futura despedida.


131
Llora alacrán mientras me picas,
haz que en el morir te compadezca.


132
Conservo como joyas
preguntas sin respuestas.
Valen por su misterio.


133
Parece una nube que se esfuma,
al reflejarse en tus ojos mi cara.


134
El poco a poco estalla de repente,
por sorpresa se nos impone el mundo,
imposible habitar en el futuro.


135
Hacia el yo que no conozco,
va indicando mi brújula.


136
Ángel convertido en sapo
espera un beso de la luna,
creyéndose bello como isla.


137
En el matadero se conforman:
el verdugo usa un machete de oro.


138
Como potro zafado de sus riendas
indómita cabalga mi conciencia
por un túnel de huecos sin orillas.


139
No tiene nada dentro,
el cofre es el tesoro.


140
La filigrana del antiguo tiempo,
para evadir el canto del presente,
lanza hacia el futuro sus jirones.


141
Ni yo ni nadie lo sabe,
sólo Dios sabe lo que soy.


142
En una fosa sin fondo
cual muertos vamos cayendo.
Todo comienza, nada termina.


143
Un abismo me muerde los talones,
mis pasos van borrando los caminos.


144
Si lo que doy me lo doy,
debo quedarme sin nada
para lograr serlo todo.


145
Tres palabras en mi cruz:
“Esto también pasará”.


146
En hija convertí mi sombra.
La llevo pegada en la espalda
como una joroba sagrada.


147
La primera mirada que te di,
quedó en mis ojos para siempre.


148
¿Es un día más o un día menos?
¿Estamos siendo o dejando de ser?
¿Puedes comer la nuez sin quebrarla?


149
¿Acaso alguien puede decirlo todo?
Con once mil lenguas yo no podría.


150
Con tus alas doradas,
volando de flor en flor,
agradece al gusano.


151
Brilla la misma luna en cada una de mis hojas,
de lo que nunca he sido soy ahora el reflejo.


152
En una semilla antigua
extranjero cruzo el tiempo
como un cometa invisible,


153
Del todo obtengo una mínima gracia,
ser parido y tragado por la tierra.


154
Entre olas que me borran,
ondeo cual bandera
desafiando al vacío.


156
Dejo de enredar la fibra de lana.
Por más que trato de tejerme un alma
tan sólo obtengo un parecer de oveja.


157
Con la ayuda del tiempo,
las piedras se harán nubes.


158
De pronto un día luminoso nos baña los huesos,
los dolores se convierten en pájaros de azúcar,
nos abre el pecho una mano invisible.


159
Voy perdiendo las alas de la memoria,
un canto de madre se borra del aire.


160
En mis oídos ruedan gamas de silencio.
Me busco atravesando una y otra puerta
mientras pierdo mis falsos personajes.


161
La vida es gritar mi rabia
por vagar en el misterio,
sólo las sombras son sabias.


162
Si aceptamos la ignorancia, ella se convierte en lámpara:
bajo la aparente vacuidad se agazapan los fulgores divinos.


163
Desde adentro, dando de patadas a la torre,
derrumbar hacia afuera el anillo de sus muros
para que se abra como una flor de oro.


164
Comprender que el ser es algo que se consume,
hoguera sin leña echando llamas desde el sueño.


165
¿Obtendremos un espejo que nos permita aceptar
que esa triste imagen que estamos contemplando
es la de una solitaria divinidad?


166
Por vivir experimentando la felicidad
simultáneamente con la angustia de su pérdida,
nunca habremos existido realmente.


167
¿Si no es aquí, de dónde zarpa el espejismo?
¿Si no es ahora, cuándo puede ser el tiempo?
¿Si no eres tú, qué refleja mi conciencia?


168
Nada transcurre pero el mundo se esfuma,
la rosa parece estar ahí para siempre
pero todos los trenes se están yendo.


169
Hacia abajo repta el cuerpo con ansias oscuras
el yo mismo se disuelve en remolinos de ácido
la mente vaga abierta como una flor de nada.


170
¿Si no hay punto final, hablar del nacimiento?
¿Si no hay comienzo, puede cesar esto:
un diamante naufragando en el vacío para siempre?


171
Caminos invisibles que son voces,
lo real es el área donde no existe la Conciencia.
Ir hacia allá es regresar a sí mismo.


172
Toda mi vida he trabajado en contra de mí mismo
para abrirme cual gusano y lanzar hacia la luz mi alma
dando gritos hasta ser invisible.


173
Admite en tu sepulcro la gloria del otro.
Anda sobre el mismo punto hasta convertirlo en pozo.
Despídete del dolor como un abrigo viejo.


174
Si las realidades eternas son el modelo
del mundo que no es más que imitación,
la repetición infinita del sueño substituye al Ser.


175
En la paz de los sueños la conciencia nocturna
libera al vivo del peso de sus muertos.
De lo efímero solo queda su voraz deseo de ser.


176
Ante el buscador maravillado por la práctica del instante,
diez inmensas perspectivas se abren como un abanico de oro.


177
La desconfianza ha convertido en tinieblas el amor
Persiguiendo la estela de las formas, pensar
es el más cruel regalo que nos han dado.


178
Si lo sublime es cima donde se esfuma la conciencia
para poder cantar tendría que incendiar mi casa
hasta convertirla en un águila negra.


179
Quizás un día podamos abandonar estas terribles ciudades
donde nuestros hijos nacen con una máscara trágica
pegada en la cara.


180
Todos queremos salir del vientre de la Madre
para desaparecer en el corazón del Padre,
ese inconcebible grito del centro vacío.


181
El terco rechazo a las formas del espacio,
revela mi esperanza en una realidad
donde el eco sea resonancia de sí mismo.


182
Quiero que el tiempo ya no sea un obstáculo infecto,
y el presente se transforme en una rosa de fuego.


183
Cuando desclave de mi frente la corona del cuerdo
y en mi lengua mueran las palabras
sabré que la muda lucidez es la llave del misterio.


184
Huérfano perdido en el mundo de los pensamientos
¿he de escapar de la prisión de las cumbres
para beber en tu pozo el agua del olvido?


185
En todos los lenguajes no hay una palabra verdadera
Lo que siempre es me mira pero no veo nada
Cerca de tu cuerpo he perdido las manos.


186
¿Dejaremos que el cazador invisible nos persiga un siglo
sin mostrarnos sensibles a su lluvia de flechas?


187
Viajamos de regreso al puerto de todas las esperanzas,
de donde a pesar de recorrer el mundo nunca zarpamos.


188
Arder, incinerarse en vida, carbonizar la carne
hasta dejar puro el diamante y entregarlo
en la agonía estirando una mano ambigua.


189
Considerando el amor como el don de lo que no se tiene,
he de morir para que aquello viva en mí.


190
Cenamos juntos para ocultar no saber ser,
no saber amar, no saber vivir.
La desesperación tranquila es el secreto de la vida familiar.


191
Es vital que volvamos a encontrar
el sentido de la fiesta.
Insisto, es vital que volvamos a encontrar
el sentido de la fiesta.


192
Como un canto que después de llegar a la raíz del tiempo
regresa vencido por el desdén de los dioses,
trato de lograr el mítico presente.


193
Donde estuvo el Ser se retuerce inútilmente una sombra
buscando un fragmento de materia
a la que pegarse cual un perro sin amo.


194
Lentamente mi efímera existencia
hace nido en el amor eterno.
El tiempo con su piedad infinita
me convierte en un fantasma anónimo.


195
Creadores somos de largas huellas
que se graban en ninguna parte
Muerte es la respuesta solitaria
donde desembocan todas las preguntas.


196
Animal confuso prisionero en el espejo,
condenado a convertirse en escribano
de leyes que no pueden ser dictadas.


197
¿Cómo contemplar tu voluntad desdeñando todo interés
para al fin liberarte de ella?
Deja pasar el sentimiento como un rebaño de cabras.


197 bis
Voluntad es el deseo impotente
de sacar la flecha de su trayectoria
de emerger del océano del tiempo
de rasgar las cortinas del espacio


198
No hay consuelo, no hay consuelo, no hay consuelo,
tu ausencia es ahora y para siempre eje del mundo.


199
Quisiera desprenderme de mi voz
para convertir tu alma en mi patria
dejándote oír por una vez
el impacto mortal de mi silencio.


200
Humilde te dejas llevar por el torrente,
no te dices libre mas sabes sonreír cuando no pides
porque lo has perdido todo menos a ti misma.


201
Poco a poco vas entrando en mi ausencia,
gota por gota llenando mi copa vacía.
Llego a tus orillas como un mar invisible.


202
No tengo angustia de llegar al puerto oscuro,
porque sin saber dónde ni cuándo
ahí has de estar esperándome
como una lámpara encendida.


203
A través de la multitud llegarás directo a mi lado,
sin buscar, sin un gesto, sin una mirada oblicua,
como si volvieras a ti misma.


204
Nada puedo decir de ti, transcurres en la sombra.
Es por eso que en la oscuridad eres mi guía.


205
Verdadero arte es aquel que por fin me permite
disolverme en tu sueño para olvidar el mío.


206
El placer es una luz que surge
de la sombra de nuestras caricias.
Tu mirada viene de lo profundo,
tiene el resplandor del alma.


207
En estas noches en que la luna crece
hasta abarcar todo el cielo,
prendes fuego a mi vacío.


208
En la oscuridad total de mi disolución,
ávida te expandes como un erizo de luz
para guiar mi barca hacia tu puerto de carne.


209
No seré yo quien dejará
que la muerte lo sorprenda.
Abandonaré este mundo
como una flor que se abre.


210
Busca la luz en el lodo,
disuélvete sé valiente,
abre el ojo de tu frente,
al resplandor de tus dientes
donde muerdes nace el oro.


211
Es tan bello vivir sobre la tierra
con la carne convertida en ángel
aceptando un orgasmo de ballena
que te hace ser el todo, no una parte.


212
Sin dejar de estar vivo
he decidido morir
para aprender a reír
como un recién nacido.


213
Un nombre que no es mío
he de cesar de exhibir.
Aprenderé a reunir
al Ser con su vacío.


214
Convertido en inocente, quisiera creer que creo
Ser el amo de la llave, pero mi boca miente
Es tan solo un deseo, nadie guía mi nave.


215
El mundo existe porque creamos a Dios.
Solo encuentro lo seguro en lo incierto.
Lo que me sirve del caballo es su coz.


216
No niegues el río que corre entre las cañas.
De aquellas aguas puede nacer el incendio
que cambiará en aves de fuego las montañas.


217
Tan sólo espejos saben crear tus codicias
donde multiplicas el rostro de la nada,
sin ver en tu alma el jardín de las delicias.


218
Te espero porque siempre vas conmigo,
tan solo puedo dar lo que no tengo,
comparo mi silencio con los lirios.


219
Tratando de volar a ras del suelo,
pierdo las alas cuando son de vidrio.
En tu pantano canto prisionero.


220
En mil abismos vaga el pensamiento
buscando límites que le darán dolor
La conciencia necesita el sufrimiento
para disolverse en el amor.


221
Buscamos palpando como ciegos el perfil de las palabras,
mientras el pájaro del secreto nos canta en los oídos.


222
Lo llamado visible es siempre lo invisible violado.
Se captura al ave milagrosa renunciando a capturarla.


223
Si lo que oculta al Ser es aquello que lo revela,
para que el alma encuentre su rostro inmortal
debe cambiar la certeza por lo inseguro.


224
No se puede amar sino lo que se ama desde antes.
Los ángeles siempre dan, pero nunca toman nada.


225
Es infantil aferrarse a las piedras clamando por raíces,
ante la muerte la última trampa es la avaricia.


226
El tiempo se divide en un infinito mar de ángeles
muriendo con sonrisas de cordero en las manos de Dios.


226 bis.
Queremos permanecer para siempre de una manera absurda
dentro de los límites del Ser que ni siquiera es nada.


227
Las formas que atesoramos no son más que la divinidad mutilada.
El espíritu se abraza al deseo como un niño al pecho seco de su madre.


228
Olvidando nuestro cuerpo, ese viejo cadáver incinerado tantas veces,
desde el diamante de la calma contemplamos el milagroso movimiento.


229
¿Qué provecho sacará el soñador si ha comprendido su sueño?
El alma es una flor nocturna que se abre una sola vez en la vida.


230
Algunos seres tenaces logran llegar hasta sí mismos.
para vivir aquello que es y no es lo que el tiempo promete.


231
Inventamos un personaje ideal que posamos como meta
y nos agitamos toda la vida para convertirlo en nuestro guante.


232
Nos perdemos en un bosque de ventanas sin fondo,
mientras el hada del instante vaga con las semillas del alma
pudriéndose en sus manos.


233
Nos acercamos a la última verdad con miedo de que devore nuestro yo
mientras el amor pasa a nuestro lado con la velocidad de un balazo.


234
Ahí estás tú en el futuro a un segundo de distancia
pero nunca estando al alcance de mis manos.


235
La lucidez de los ángeles puede parecernos cruel
Ante el resplandor de sus ojos el ego se desmaya
Nos separan la cara de sus máscaras.


236
El efecto es anterior a la causa.
El origen del mundo se encuentra en el futuro.
El peregrino viaja para encontrar a quien lo sueña.


237
Hay un momento de profunda sospecha
hacia el hombre del espejo que nos mira.
Somos como el sueño que nadie ha querido soñar nunca.


238
Guiados por el presentimiento de lo que debe siempre ser,
aceptamos la aventura de marchar delante de nosotros mismos.


239
Cuando tenían que dar, retuvieron.
En lugar de entregarse al aire, acumularon.
Perdieron la luz por inventar las llaves.


240
Estas bestias tenebrosas que acechan en las orillas del camino
para devorarnos lo presente hasta dejar tan solo una carga de recuerdos.


241
El hombre muere incontables veces en su vida.
Avanza dejando una huella de difuntos.
Dentro del ser hay una infinidad de seres.


242
Quien se piensa es una nube bajo la acción del viento.
Su tabla de salvación es el nombre
que lo ubica frente a los confusos otros.


243
Los diversos Yo se suceden, se entrelazan, se cabalgan.
La personalidad ha sido siempre un compromiso
entre un hombre y un cadáver.


244
Busco mi verdadero rostro en el corazón de los otros,
allí donde, entre los latidos y la sangre, relumbra un espejo.


245
El orgasmo nos hace creer en la disolución de nuestros límites carnales,
pero el agua cada día nos petrifica el reflejo.


246
Ignorando nuestra ignorancia, no tratamos de sobrepasar los límites,
pero la dimensión mágica surge en nosotros como una herida.


247
El yo ilusorio es reemplazado por aquel que no tiene sed de existir
ni deseos de muerte, parecido a un pez de piedra en el océano fugaz.


248
En su ascensión hacia lo divino el vuelo es siempre miserable
porque la ilusoria esencia del ser es una acumulación de límites.


249
El ojo del uno y el ojo del otro no se miran, juntos miran,
una sola visión, un solo amor.


250
El corazón puede abrirse como una catedral ardiente
y de su larga herida surgir una mariposa de seda.


251
El ego convertido en guiador nos pierde,
es el alma la que debe indicarnos el camino.


252
Dejando de buscar la autoridad suprema,
nos convertimos en un fiel de balanza
estrictamente inmóvil.


253
Imagen de su imagen,
un espejo al parecer vacío
refleja lo invisible.


254
El sufrimiento es proporcional a la cantidad de nuestras amarras.
A mayor fuego purificador mayor pureza de la mariposa de oro.


255
Espejo que devora sus imágenes,
el corazón vacío hace suyas
las cualidades de lo amado.


256
Cayendo de la multiplicidad de la vigilia
al sueño sin sueños,
el universo y la persona  se hacen unidad.


257
Oponemos el majestuoso cuello del cisne a sus patas agrestes,
pero nuestra visión nunca toma en cuenta el secreto del ave.


258
En nuestro rostro al parecer vacío arde una lámpara invisible.
Cien mil vasos de arcilla son espejismos de un solo puñado de tierra.


259
El tesoro se crea a medida que cavamos en su búsqueda.
El que se considera espectador es en realidad el espectáculo.


260
Si la inteligencia no le enseña al hombre
que es el padre de todas las piedras,
¿para qué sirve?


261
Si todo es ilusión elijamos la más bella,
porque la irrealidad esplendente del espejismo
es irrealidad verdadera.


262
La flor fugaz exhala un perfume
que permanece para siempre,
porque emanando ella,
no viene de ella.


263
Andamos por el camino de la vida
sin percatarnos de los abismos
que nacen bajo nuestros pasos.


264
Dejemos que nos guíe un perro ciego,
el logro final es siempre el mismo.


265
Si aquello es la puerta, vivíamos en una torre sin ventanas ni salida.
Si aquello es el camino, girábamos alrededor de una vieja silla.


266
No amo nada, no odio nada, no deseo nada,
sólo soy un testigo indiferente de la esperanza.


267
Que los pensamientos sin Ser
adquieran un destino al detenerse
en el centro del sueño.


268
Entre palabras muertas la indiferencia del mundo
como una negra corriente de ácido
poco a poco nos va borrando.


269
En el fondo de nosotros hay una serpiente enroscada
que esconde tras sus labios heridos una perla.


270
La adoración alcanza su valor más elevado
cuando nos otorga la invisibilidad.


271
Convierto mi corazón en un nido de llamas
para que de sus cenizas nazca el ave
que ha de transportarme de regreso a la eternidad.


272
Con paciencia Te buscaremos durante siglos,
sabiendo que brillarás un instante fugaz
y luego nos dejarás ciegos.


273
Atravesando la memoria llena de ángeles ciegos,
veremos que el camino de retorno hacia el origen
todavía existe.


274
La generosidad consiste en dar lo que no es nuestro
recibiéndolo en la penumbra
con manos que son abismos.


275
Creemos pasar de la cuna al ataúd en la carencia,
sin darnos cuenta que la abundancia es la trama del alma.


276
El don más grande es el don de lo invisible.
Desaparecer es otorgar al mundo
aquello que le pertenece.


277
Mis diez mil ojos se desprenden del mundo
para verte en el centro alrededor de cual me creo.


278
Triste es la agonía del temeroso habitante de la razón,
cuya ocupación entera es el infecundo esfuerzo por existir.


279
Lejos del rechazo y el devorar insaciable,
la compasión sólo puede darla
aquel que ha sido capaz de lanzarse al abismo.


280
Cada concepto expresa una vida que se sitúa fuera del alma.
No hay una sola palabra que no sea el simulacro de sí misma.


281
El universo es tan mortal como una mosca.
Nunca hemos estado aquí.


282
Transcurro en el segundo inmenso
Todos los finales son mi comienzo
Todos los caminos mi sendero
El mundo entero es objeto de mi flecha.


283
¡Bendigo este dolor que me une a ti
porque en la soledad que me envías
obtengo la prueba de tu imposible ser!


284
Aspiro a ir donde jamás se llega
a decir lo que es puro silencio
a abrir las manos sin tomar nada
a ser piedra hundida bajo un templo.


285
A carcajadas dejemos que el mundo se nos deslice de las manos,
a carcajadas veamos pasar por la lengua el torrente de palabras ajenas.


286
Guardo para siempre invioladas las preguntas
esperando que por fin se calle el pensamiento
y cese de presentarme el pasado como meta.


287
Si mi cuerpo dormido hace del sueño un paraíso,
tú me devoras el alma que siempre está despierta.


288
Nos hemos dejado llevar por la corriente,
imaginando sin protestar
que ella era nuestra voluntad sagrada.


289
Obedeciendo lo que dicta el viento
llegaremos al solitario centro
donde dentro del eterno silencio
resuena el canto del ser interior.


290
Eres tú la que navega en el río de mi sangre,
en ti mi conciencia ha extraviado sus espejos.
¿Por qué tenías que ser tú y no la muerte?


291
Intentando conocer la conciencia que nos mata
sólo desenterramos una máscara
bajo la cual nuestra alma ilusoria se ahoga para siempre.


292
Las cosas no son desde el momento que son mías,
poseerlas es desprenderse de ellas.
Es en el dar que se obtiene.


293
Acto bondadoso, vaso de agua
dado sin beneficio personal,
líquido puro, metáfora del alma,
creado por la sed del otro.


294
No puedo abrir mi corazón dando puñetazos desde adentro,
necesito que al exterior alguien deposite sus manos tiernas
en mi pecho.


295
Vagamos perdidos y sin raíces
por un territorio que aunque nuestro
nos presentan como ajeno.


296
Si yo me pienso mal transformo en cárcel cada nube.
Solamente decir no basta,
Hay que cambiar aquello que llamamos yo mismo.


297
La meta anida en el pasado,
nosotros vamos empujando el muro
del callejón sin salida.


298
Transcurro como un río
pero desconozco la fuente.
Mi corazón es un muerto
con latidos que vienen de otro mundo.


299
Necesito cavar mi razón hasta dejarla como un sol negro,
como una boca sin lengua, como un velero fantasma.


300
Es duro darse cuenta de que mientras vamos caminando
nuestros zapatos se deshacen como las huellas que los siguen.


301
Tu voz sin fin entra en mi mundo como una hostia roja
hasta paralizar el inmenso espejo en una eterna imagen.


302
Un pulpo blanco espera debajo de mis formas
Para llegar a ser voy por donde nadie ha sido
El fuego ideal es mi cuerpo convertido en tea.


303 
Como a una oveja negra debo conducir la esperanza hasta mi silla
y abrir la puerta de mi cuarto a las memorias que ofrece el futuro.


304
Ha llegado el momento de hundir las manos en mi propia herida
para buscar tu voz entre los fragmentos del diamante quebrado.


305
Paso a paso,
mientras los ojos se tornan transparentes,
lo invisible se hace visible.


306
No hago, me sucede. No elijo, me imponen.
Las palabras fluyen de mi boca:
no son mías, el tiempo las produce.


307
Para nacer de una pequeña raíz antes hay que ser un gran árbol,
De efecto en efecto se logra al fin producir una causa.


308
Nuestro encuentro nos ha dejado fuera
del espacio del tiempo y de nosotros mismos.
Definitivamente somos el momento que no muere.


309
Mientras danzo frente al templo
tus buitres me devoran.
Soy un ángel en expansión.


310
Cuna, cama, caja de muerto, barca,
cuerpo infinito donde mis caricias abren senderos
en esa piel que se muda en universo.


311
Por amor a la aureola, dentro de la carne
mi esqueleto va en llamas:
el alma bendice al barro.


312
El bautizo es sacrificio,
toda herida forma un óvalo,
la familia es una trampa.


313 
Viaja hacia el interior del sueño
venciendo a los guardianes del laberinto infinito
hasta encontrar la fulgurante imagen de ti mismo.


314
Porque vaga perdida en el bosque de las pasiones,
ahí donde los muertos ejercen su poder,
rescatar el alma es dejarse devorar por ella.


315
Tonta la línea que se retuerce en laberinto,
sólo es ella la que se recorre.


316
Aunque nada nos pertenece avanzamos hundiendo clavos en la tierra,
del fuego recordamos su luz pero olvidamos el madero que se consume.


317 
Nos dividimos para detener al tiempo,
pero sólo somos un muerto más
arrastrados por el torrente
hacia el olvido.


318
Ángel del amor con tus alas descoloridas
no le pidas a mi tigre que se convierta en ave
Mi abundancia de llaves para tu puerta cerrada.


319
Desde la raíz del alma me observo desde lejos
En los senderos del aire no deja huella el ave
Incluso las montañas son solamente reflejo.


320
No hay diferencia entre el dinero y la conciencia,
ni entre la conciencia y la muerte.
No hay diferencia entre la muerte y la riqueza.


321
No tienen valor los astros
sin las flores del cerezo que se lleva el viento
Ambos se completan
como este segundo y la eternidad.


322
Sin alma agitan el cuerpo con su abecedario de sombras,
como perros imprimen sus patas en las cenizas del tiempo.


323
La sombra deja ir a su águila y se graba en la tierra,
arde para siempre una mariposa en mi lámpara perdida.


324
Sin nombre todo vuelve a ser lo que era:
gotas de luz rodeadas de  cortezas de sombra.


325
Miles de palabras ajenas al objeto que nombran.
¿Cómo sobrevivir ahogado en un idioma?


326
¿Acaso lo que más se aparenta a Dios es una mancha negra?
¿A qué noche puedo pertenecer si llevo un sol en mi corazón?


327
En esta superficie que no está en ninguna parte vaga el alma,
la conciencia es una flor imposible donde no viene a libar la esperanza.


328
Si el cerebro encuentra su perfección en el vacío,
el corazón no llega a corazón si no está totalmente lleno.


329
Ni siquiera hay soledad:
en el árbol hueco
se ha disuelto el ermitaño.


330
Peregrino en el encanto de las formas,
desdeñando los ensueños del pensar,
hago de todos los caminos mi camino.


331
Como las nubes sin cesar me transformo.
soy la locura agazapada en la lengua del sabio,
la víctima en el lobo, el ladrón en el juez.


332
Sin preocuparme dejo entrar en mí mismo
los innumerables aspectos de mi ser.


333
Nada comienza ni termina nada nace ni muere
Al lanzar una piedra hacia el confín remoto
he de verla llegar un día a la palma de mi mano.


334
¿Si atrapado en el puerto interior no tomo la ruta del infinito,
si no me disuelvo en un presente eterno,
hacia dónde voy, quién soy?

335
Navego hacia la inaccesible meta
para obtener el conocimiento de mí mismo
que no es otro que el desconocimiento del mundo.


336
De pie sobre el olvido,
exhibo aquello que no soy
para violar las puertas del cielo
mediante el uso de una indigna imitación.


337
Roca que aspira a la perfección del aire,
quiero que en la piel blindada de la tierra
penetren las raíces que imagina mi pasión.


338
¡Quiero enlazarme a este mundo fugaz,
ser el jubiloso tambor que convierte en ritmo
los impensables golpes de la vida!


339
¿Cuándo mi alma perderá el miedo a perder para poder darse,
y ver en las tinieblas de la mente a ese Dios que en mí se ve?


340
Ni sé nada, no puedo nada, no soy nada.
¿Quién vive en mí si no soy yo?


341
Mientras de las bocas se derraman palabras como pájaros sedientos,
me he dado la tarea de recolectar el canto que encierra cada pan.


342
Más allá del tiempo y del espacio yace mi conciencia.
El alma adquiere forma cuando el saber se hace ignorancia.


343
Gusano negro donde se gesta la mariposa del alba,
si soy nueve puertas abriré aquella donde llames.


344
Comprendiendo la riqueza de las ruinas,
entre los escombros acaricio a las piedras.


345
¡Tú eliminaste los cerrojos de mi puerta,
expulsaste al juez de mi mansión interna,
me purificaste en tu hoguera sin quemarme!


346
Dominados por un horror al vacío,
buscamos un sueño para convertirlo en patria.


347
El presente, la prolongación de un ayer insoportable
El porvenir nos cae en la nuca como un cepo
Nos devoran todas las sombras del mundo.


348
Como el heroico vuelo de un águila herida
voy más allá de donde cesan las palabras,
permito que la ilusión ascienda a la belleza.


349
Lo necesario es una farsa de lo casual,
lo duradero es un suspiro de lo efímero,
la verdad es un pez ciego en el mar sin fin.


350
Enjambre inexorable,
alrededor de mi pene
giran los ancestros.


351
Entre el fecundo aroma de la cima y el visceral aliento del abismo,
en mi oído interno escucho el canto de mil pájaros blancos.


352
Cesa de creerte hijo abandonado,
para despertar cumple lo que te aterra,
acepta que tu cuerpo sea un sueño,
haz del tiempo un parpadeo.


353
Transforma tu nombre en una hoguera,
convierte en cuerda de arco las fronteras,
con la terquedad de una roca persevera.


354
El milagro no puede divorciarse de la fe que lo concibe,
sin una meta fatua no puede trazarse el camino.


355
Si el corazón fuera sellado,
no podría vivir el fuego con el agua, el agua con la tierra,
la tierra con el aire, el aire con el fuego.


356
El amor es simple:
unir al padre con la madre, al cielo con la tierra,
al aire con la piedra y al silencio con el canto.


357
Bendigo al loco y bendigo al mundo, a la verdad y su artificio,
al puñal y a la herida, al primer llanto y al último suspiro.


358
Acepto con amor sacrificar mi figura ilusoria,
para que el corazón sin luz se abra en rosa de fuego.


359
Las manos de los ángeles buscan tus manos,
lo que fue verdad antes es verdad ahora,
bajo el templo canta su primera piedra.


360
Baja desnudo, sin metales ni alhajas,
sin otro alimento que un trozo de pan y un vaso de vino,
a las catacumbas del corazón.


361
Talla la piedra bruta, olvida el abecedario,
la tiranía de los ritos fúnebres,
y busca en el vacío interior
la olvidada corona de rey.


362
Todo lo que es tierra navega hacia los cielos,
una y otra vez subes para caer en rocío.


363
Como muro que se desploma saludarás a la vida,
convertirás cada segundo en talismán sagrado.
en cenizas y arcilla extenderás tu memoria.


364
Transforma tu madre difunta en cera mágica,
acaricia el aire con manos de neblina,
da a tus juicios la beldad de un ángel que revienta.


365
La meta final es ilusoria, todo se realiza en el alma,
el botín de la guerra eres tú mismo.


366
Sombras furtivas atravesando los espejos, tú y yo juntos,
consuelo de los consuelos, seremos cuerpo del olvido.


367
Ni los espejos, ni el pan que cae de los muertos
logran aterrarme: pueden morir los soles,
en el hocico de la bestia yo sigo relumbrando.


368
Lo impensable gobierna a la palabra,
que obediente se hace cáliz
para recibir al universo transformado en hostia.


369
Borro la angustia de ser, desprecio la apariencia,
libro el sentir de la razón, soy quien soy,
acepto al demonio sobre el que cabalgo.


370
Hablo de una violencia que engendra senderos,
de frutos que desparraman semillas.
Hablo de la guerra contra sí que el poeta emprende.


371
Corta en ti lo que es habitual
Expulsa de tu sustancia los jueces implacables
No ahondes  buscando culpas sino causas
Cura sin castigar.


372
Te darás la palabras que mereces, El talento que mereces.
No irás por los senderos de los otros.
Engendrarás tu propio camino.


373
Sabiendo que soy una ausencia
me permito sufrir por tu ausencia.
¿Eres tú el verdadero ser y yo una sombra?
¿Sin ti a dónde va la mirada?


374
Trajes hechos de palabras, pájaros sin raíces,
espuma que brilla sin dejar huella,
sólo resta de nosotros un ataúd lleno de frases.


375
Caminando hacia dentro vuelvo a mi propia fuente.
Aprendiendo a callar encuentro en mí mismo
lo que ha sido olvidado.


376
No sólo el mundo va cambiando,
sino también el ojo que lo mira.


377
Si un dios me ha lanzado a rodar,
quizás ahora llora implorando que me detenga.


378
Rasga el velo para que en el mar de sombras
descubras una serie de flores gimiendo de éxtasis
en la superficie de tu doble.


379
La luna, estrangulada por la razón,
se convierte en un peligro mortal
al excluirte del destino colectivo.


380
De ataúd en ataúd
cesa de pensar que aquello es un castigo:
en el regreso la memoria arde
con la alegría de un fuego de artificio.


381
Cambia el sedimento en substancia pura
Dale forma al lodazal y llévalo hasta la cúspide
Insemina en el olvido las heridas del porvenir.


382
Si el cuerpo es una cárcel también lo es el espíritu,
la ascensión del alma es el fruto de derrumbes sucesivos.


383
No temas, el aliento de tus huesos te fue dado para siempre,
el sepulcro donde sueñas posee la pujanza del fermento.


384
El dios que baja desde el cielo es el mismo que sube de la tierra,
ningún resplandor puede opacar el lucero que reina en tu interior.


385
El espacio es tuyo porque es prolongación de tu esperanza,
un cristal devenido fuente,
un templo donde cada piedra es hija del silencio.


386
Soy yo, soy tú, soy tú y yo, la suma de todos los rostros.
Mi fulgor no es sólo para ti,
también es para quienes nacen en la sarna.


387 
Sin pasado, sin futuro, desnudo y solitario atravesarás el camino
que surge del barro y se desvanece en el cielo.


388
En ese vacío donde la piel es interna,
la sangre es aire y el respiro tiempo que arde,
todo lo que arrojas ahí se hace diamante.


389
Existe una puerta en la razón,
donde el vendaval agita las orejas del alma
y tu lengua conoce el sabor del silencio.


390
Quien anda perdido es el cazador y no la presa:
rescatar el alma es dejarse devorar por ella.


391
El bisturí que separa en cuerda que reúne
La herida de la espalda en nido para el ave
Los peldaños infinitos en estallidos simultáneos.


392
Dale a tu tiempo dos alas brutales
y a tu espacio una serena geometría.
Haz aflorar la belleza que dormita
en la esmeralda de tu esencia.


393
Logra mezclar el canto del ancestro
con el silencio del hijo que no tiene sombra,
convierte el río estancado en un cometa que danza.


394
Esa colosal catástrofe de vida y muerte fue tu cuna.
Ahí en el delirio celeste, aunque efímero
quedarás grabado para siempre.


395
La soledad no existe,nadie muere aislado
Fuiste algo antes de venir,serás algo después de irte
Nada te fue dado que no fuera para todos.


396
Ha comenzado la subida por la escalera santa
Serás una esfera que se expande hasta tocar el misterio
Nunca más te equivocarás de camino.


397
Da pasos sin huellas en los senderos que se esfuman,
hunde la cabeza en la matriz de la tierra
hasta perder las fronteras.


398
Silencio, que el tigre enloquecido se detenga,
que las máscaras se consuman,
y que el viento duerma.
¡Voy a parir un aura!


399
Las ideas nos amarran a otras pieles,
los deseos nos encadenan a guaridas,
y la ambición nos exige premios ruines.


400
Idealistas vagos nos forjamos un reino
suspendido en medio de la niebla
Con ojos hacia fuera somos ciegos
ante la belleza que nos llena.


401
Colgar del árbol del conocimiento, como una res vacía,
como un canal sin meta, como un volcán de sombras,
como el murmullo de un ala.


402
Quiero que el suelo se transforme en piel de virgen,
para que mis pasos sean caricias que fermenten.


403
Lodo que se hace aire,
llave que es suma de todas las puertas,
montaña que emprende el vuelo,
esperanza reducida a una fecunda herida.


404
Como un balazo nos atraviesa
un alma milenaria.
Acepto las amarras que unen
mi nada a tu nada.


405
Nunca te encontré siempre te he perdido,
siglos que busco el imposible encuentro:
eres tú quien tajo a tajo
ha edificado mis sueños.


406
Vaciar de mi corazón mil manos que piden
Cicatrizar la herida que confundo con mi alma
Correr detrás de un caballo lanzando carcajadas.


407
Frente al espejo, encarcelado en un vidrio
como antes en mi cuna,
tu ausencia me perfora y se hace centro.


408
Inmóvil entre dos sábanas, consciente
de la rareza de vivir dentro de una isla de carne,
buscarme en la memoria sin encontrar a nadie.


409
Dignidad perdida,
afuera es invierno,
dentro es primavera.


410
Lo desaparecido permanece como suspiro
en los pétalos de la memoria,
hasta que un día se convierte en perfume.


411
Vertiendo lágrimas y relojes,
fuera de todos los contornos,
no ceso de buscar mi nombre.


412
Ínfima voz en el abismo del tiempo,
en cada segundo mil años,
en cada paso un horizonte.


413
Entre pedazos de ángel
y coronas de oro putrefactas,
el alma como un insecto impúdico
mete su lengua en mi cerebro.


414
¡Abre la boca cielo,
que me inunde tu abundancia!
Me negaste la verdad,
me dejaste la terrible belleza.


415
¡Que el viento se lleve lo superfluo!
¡Que mis huesos canten
como pájaros agradecidos!


416
Pedir como presente un segundo de conciencia,
en un solo parpadeo ver el total del tiempo,
arder en el incendio creado por la mente.


417
Suspiro
que escurre del molde,
brillante luz
envuelta en carne,
ingrávidas caricias
con la palabra fin
en la palma de las manos.


418
¿Olvidar tu sexo abierto
dando a luz una rosa?
¡Abismo con máscara de niña
regresa a mi cabeza sin cara!


419
¡Hacia arriba surgiendo de la grasa y de la sangre
ni mil ratas robando en los silos del sueño
nos impedirán llegar a la cima del mundo!


420
Hervidero de células ingrávidas,
cáscara invisible y vacua,
pasando de calabozo en templo
derramo sin cesar ternura.


421
En la voracidad del tiempo nadie tiene domicilio fijo.
Perder la identidad no es igual que entregarla.
Perdiendo plumas alcanzo el vuelo.


422
El goce de las hojas entregándose al viento.
La felicidad del grito disolviéndose en ecos.
La risa del niño que llega a destruir el mundo.


423
La danza de las hojas
no se puede disociar del viento.
Cuando nace el sol y cuando muere
mi esqueleto se deshace en trinos.


424
Ninguna esmeralda en la boca del caballo,
nos ofrecen nudos en lugar de flores,
¿dónde arde el aceite que suda el oro?


425
 Ni disolver ni coagular, simplemente
dejarte ir como un par de zapatos
flotando en el río.


426
Quebrar la máscara que trama
cubriendo el  bullir de las sombras.
Vuelo de aves que escapan del espejo.


427
Savia roja en la corteza del cedro.
¡Hoy mismo lanzo el peso por la borda!
¡Hoy mismo me desprendo de la cara!


428
Ángeles candentes cayendo de los besos,
debajo de los dedos bosques enardecidos,
un tremendo hocico en cada punto.


429
Convertir cada paso en raíz, cada palabra
en fruta dulce, cada caricia en cometa,
cada dolor en semilla, cada penetración en misa.


430
Nunca más semilla huérfana de tierra,
nunca más nube presa en una sola forma,
por fin aura vacía, punto que se desvanece.


431
Cedo la inteligencia al vuelo de las aves,
socavo mi alma hasta convertirla en cáliz,
ahora es el instante en el que me consumo.


432
Ha llegado el momento de hablar en línea recta,
no son palabras, son mordiscos, son fracturas,
géiser que la boca arroja hacia lo alto.


433
Grita pan en la boca del famélico
Habita en las salidas de socorro
Hunde tu razón en la penumbra
Abre tu corazón en tajo que bendice.


434
En busca del plomo que se eleva,
entrega tu cuerpo a la caricia del fuego,
sopla como espuma el parecer de las cosas.


435
Que las madres cesen de lavarnos la cara
con tierra humillada,
que un enjambre de coronas
se posen sobre nuestras cabezas.


436
Avanzamos de espaldas
hacia un futuro incierto,
en nuestra lámpara arde
una mariposa negra.


437
Ahí los pájaros, ahí el agua cristalina,
ahí un yo atrapado en la mente,
hablo de amor cargando un esqueleto.


438
Saltar de parte en parte sin alcanzar el todo,
habitar en la esperanza sabiendo
que la cárcel es eterna,
mi boca sólo sabe decir basta.


439
Ilusión que no deja huella en el tiempo,
entre órganos, vísceras, nervios y sangre,
ondea como un harapo mi conciencia.


440
No es en el aquí ni en el ahora donde
se encuentra la perla, sino en la nada y nunca.
En aquello que no se dice mora la eternidad.


441
En la cima veo un ojo transparente,
en el fondo un reino de tinieblas,
entre los dos muerdo un pan lleno de sangre.


442
Mendigo como un ángel desplumado:
¡Limosnas por amor al adorno!
¡Premios por exaltar la agonía!
¡Aplausos por dar un marco al infinito!


443
¿Para qué? ¿Hasta cuando? ¿Dónde?
El tiempo es un hilo inexistente
uniendo falsas perlas.


444
Huérfano milenario en el hocico de la noche,
atado a la cuna mientras me castigan la cara
gotas plateadas de una luna que se funde.


445
Así como el ave se entrega al sabor del aire
yo me dejo devorar por el presente.
Llegas tú y otra vez el espejo quebrado toma forma.


446
Demostrándome un cariño de sagrada perra
entera en cada beso, cáliz para mis latidos
conviertes en línea recta los laberintos seminales.


447
Arrastrados por la vida
avanzamos dormidos entre sábanas,
capullo de lenguas ávidas,
cárcel edificada por nosotros mismos.


448
Cansado del basural de ilusiones,
cansado de ser letras y palabras,
quiero disolverme en lo que se extiende
fuera del calabozo.


449
Enseñarle al escarabajo a empujar una perla,
es querer fabricar pan con trozos de aire.


450
No siembres filosofías creadoras de muñones,
no rompas las olas con un falo de hierro,
calma el sueño de tus pretenciosas pulgas.


451
No quiero seguir en la jaula del uno:
espejo creando espejos,
sólo labro surcos en el sueño.


452
Mirada de ojo a ojo surgida de la nada,
en lo que no soy de pronto hundes tu dardo,
conviertes mi piel en nido eterno.


453
¿Qué sería el infinito sin las cenizas de mi abuelo?
No tendría valor el firmamento
sin las flores del cerezo
que se lleva el viento.


454
De aquí al más allá hemos borrado los límites.
Abriendo la tumba de la resurrección
eres la superficie espesa de mi inexistencia.


455
Hundirse en un punto que sueña con ser faro
Enterrarse debajo de su propia sombra
Dejarse ir de la vida en una avalancha de sangre.


456
Avanzo por el camino milenario,
¡sombra alada de un ave inexistente.
Tan sólo el recuerdo de mí mismo,
alrededor de un esqueleto.


457
Cuando el alba endulza mi nostalgia
algo me brinca de los ojos.
No son lágrimas, son máscaras
escurriéndose desde mi memoria.


458
Ávido de palabras que nunca caerán del cielo,
en tu ombligo incinero mi alma.


459
Destruir el juez que nos infecta el alma,
nube sin cielo, sombra sin árbol, beso sin labios,
comprender por fin la lascivia de lo ínfimo.


460
Debajo de mis ropas ya no existe nadie,
viniendo de mí mismo huyo hacia mí mismo
atravesando la carne como si fuera un muro de piedra.


461
Ya ni siquiera soy lo que no soy,
mi rostro una máscara pegada al hueso,
entro en el aire como si fuera un templo.


462
Los círculos concéntricos de mi ausencia
van llenando poco a poco tu universo.


463
Abriré mil ventanas en tus ideas locas
Destaparé los canales para que fluya el deseo
Te acompañaré hasta la orilla del último abismo.


464
¡En la oscuridad danzo
como lámpara inocente!
¡En el remolino de las cosas
he logrado ser nadie!
¡Aleluya, la vida me está pariendo!


465
Busco ese silencio que barniza mi mente,
esa paz que me clava en lo íntimo,
esa aura invisible que contiene a tu carne.


466
Me calcino me evaporo me disuelvo
mi memoria  se disuelve en el futuro.
Fermento cristalizo coagulo
remuevo la piedra del sepulcro.


467
¿Qué es una caricia?
Canta el sapo de la muerte
debajo de los labios que devoro.


468
Me da igual ser sombra o árbol.
Que mi cuerpo de sal se disuelva
en la eternidad desaborida.


469
Ninguna diferencia entre decir amor
y golpear con un hueso
en un tambor de piedra.


470
Preso dentro de un cráneo transparente
no puedo atravesar el muro de cada segundo.
¿Quién es el que se quema en este universo que arde?


471
Vestido de superficie
me dejo despellejar
por el ser que me habita.


472
Limpios de todo límite,
convertidos en pájaros de aire,
en un país donde no habita nadie,
creamos una ausencia digna.


473
Cabellos que crecen hasta el cielo,
recuerdos que nadan en la sangre,
arco iris que surge de mi boca
y va a hundirse en la tuya.


474
Desliz hacia el fin de la materia,
raíces en el instante efímero,
plantas de mis pies llevándome
a donde me estoy esperando.


475
La materia engaño de los dedos,
los dedos esperanza de los ojos,
los ojos el grito de un abismo.


476
Si trago si masco si sudo si idealizo
si el pene se me llena de sangre
¿debo como una bestia húmeda
matar a mis piojos inocentes?


477
Al canto de los pájaros
no le importa que yo sea sordo.
El mundo ha de seguir girando
sin mis piernas.
La flor no necesita espejos.


478
Soberbia de decir yo mismo.
De esa palabra sólo quedan sombras
de las personas que tocaron mi cuerpo.


479
Espejo de lo invisible he tenido que vivir
ochenta años dentro de un muerto.
Mi corazón de perro sólo puede
balbucear laberintos.


480
Teas en la oscuridad del semen
ríos de amor inundando las venas
nada disfrazándose de mil maneras
trenes que se van trenes que vienen.


481
Me clavas como una mariposa,
yo te ofrendo mi vuelo.


482
Sigo persiguiendo el resplandor de las voces,
sigo trepando por escaleras que decrecen,
sigo mirando la vida por el agujero de un hueso.


483
Obstinado masco recuerdos que aún arden,
quizás soy yo o quizás que sea el viento,
una corriente que dibuja laberintos en la arena.


484
Me busco alrededor de mi esqueleto,
cargo una bolsa donde acumulo renuncias,
soy una máquina de moler alma.


485
Cárcel que se lleva el viento,
ave disolviéndose en cenizas,
roca que niega los caminos,
grito sin garganta vagando en el vacío.


486
Prisionero de la máscara y el nombre,
buscando con ideales clavados en la frente,
de más en más fantasma de mis huellas.


487
Ego aferrado a un salvavidas,
un poco de espuma, niebla que se va esfumando,
la vacuidad carnívora deja al desnudo mi ausencia.


488
Qué me importa que todo se disuelva,
mi esqueleto soporta la injusticia,
mi felicidad se encuentra en el desprecio.


489
Quitar del anzuelo la carnada,
hacer que el animal suelte la presa,
llenar de conciencia los segundos,
disolver el miedo en la confianza.


490
Para llegar a donde es va por donde no es,
no hay señales que te indiquen una meta,
lo que el poeta no sabe
tampoco lo saben los soles.


491
¿Cuántos pájaros deben caer del cielo
para que olvide adular las formas
y cese de recorrerme en lugar de ser?


492
¡Que lo sublime despegue de mis pasos las huellas ajenas!
¡Que un silencio con olor a sándalo invada la farsa del parecer!


493
Aceptaré que la piedra es piedra
no importa quien la lance,
admiraré la flor que se marchita
tanto como la que se abre.


494
Invoco y golpeo la frontera
tratando de abrirla como puerta.
Cayendo eternamente
dejo que me lleve el camino.


495
        Fabricando un destino con la nada,   
mi conciencia impulsa lo intangible
hacia la florescencia de los espejismos.


496
Voy contigo sin poder estar contigo
Transcurro como un río pero desconozco la fuente
Puedo ver el resplandor pero nunca la hoguera.


497
Extraigo la belleza de las fosas
donde se pudren los desaparecidos.
Sus heridas parecen rosas,
libros sagrados sus pieles secas.


498
Aquello que busco me ha encontrado hace mil años,
la presa, como un perro fiel, me persigue.


499
El corazón se me convierte en una flor de fuego,
es el alba y no la sangre lo que envejece a la herida.


Alejandro Jodorowsky: Y ahora el poema-nube 500. Me cuesta terminar esta aventura poética. Tengo 4 versiones. Elige tú una y dímelo.

500-1
Dadme un espejo que me permita aceptar
que esa triste imagen que estoy contemplando
es la de una solitaria divinidad.


500-2
Vaciar de los ojos a la madre,
desde un trono indiferente verla agonizar
como un molusco glauco varado en la playa.


500-3
¿Si no es aquí, de dónde zarpa el espejismo?
¿Si no es ahora, cuándo puede ser el tiempo?
¿Si no soy yo, quién se viste con mi carne?


500-4
Si no hay un final cómo hablar del nacimiento.
Si no hay comienzo cómo puede cesar esto:
un diamante sumido en el vacío para siempre.


Alejandro Jodorowsky: Ahora que terminé “Nubes” me siento triste como huérfano. Alguien me aconsejó que llegara a 666 poemas. ¡Basta!
∼✻∼
Imagen: Charles Baudelaire by Esbeherel
Montaje de Imagen: Manny Jaef 
@alejodorowsky en Twitter

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